jueves, 27 de agosto de 2009

Las Señales


Señales inequívocas de la verdadera Cruz de Cristo: la serenidad, un hondo sentimiento de paz, un amor dispuesto a cualquier sacrificio, una eficacia grande que dimana del mismo Costado de Jesús, y siempre —de modo evidente— la alegría: una alegría que procede de saber que, quien se entrega de veras, está junto a la Cruz y, por consiguiente, junto a Nuestro Señor. (Forja, 772)
Ayudame a estar junto a tu Cruz, que nunca olvide que por ese dolor llega la Salvación. Concede que cada uno podamos cargar con nuestra Cruz con alegría. Vamos juntos...

jueves, 13 de agosto de 2009

¿En que consiste la felicidad?


La felicidad es el bien más final que pueda existir; aquello que es apetecible siempre por sí y jamás por otra cosa. La felicidad es algo autosuficiente porque el bien final debe bastarse a sí mismo. La felicidad es la actividad de la parte mejor del hombre, la que posee la razón y que piensa. Es la actividad y obrar del alma en consorcio con el principio racional.

El acto de un hombre de bien es hacer todo ello bien y bellamente, y como cada cosa se ejecuta bien cuando se ejecuta según la perfección que le es propia. De lo anterior se sigue que el bien humano resulta ser una actividad del alma según su perfección; y si hay varias perfecciones, según la mejor y más perfecta.

La felicidad debe ser una actividad virtuosa, habitual, "pues así como una golondrina no hace verano, ni tampoco un día de sol, de la propia suerte ni un día ni un corto tiempo hacen a nadie bienaventurado y feliz".

"El hombre feliz es el que vive bien y obra bien, porque virtualmente hemos definido la felicidad como una especie de vida dichosa y de conducta recta".

"La felicidad debe ser algo firme y de manera alguna fácilmente mudable. Porque de los actos de virtud, los más valiosos son también los más duraderos".

"En suma, ¿qué impide declarar feliz a quien obra conforme a la virtud perfecta, y que está provisto además suficientemente de bienes exteriores, y todo esto no durante un tiempo cualquiera, sino durante una vida completa? ".

"Si la felicidad es pues, la actividad conforme a la virtud, es razonable pensar que ha de serlo conforme a la virtud más alta, la cual será la virtud de la parte mejor del hombre. Ya sea ésta la inteligencia, ya alguna otra facultad a la que por naturaleza se adjudica el mando y la guía y el cobrar noticias de las cosas bellas y divinas; y ya sea eso mismo algo divino o lo que hay de más divino en nosotros, en todo caso la actividad de esta parte, ajustada a la virtud que le es propia, será la felicidad perfecta. Esa actividad es contemplativa.

Si aceptamos que el placer debe estar mezclado con la felicidad, el más deleitoso de los actos conforme a la virtud es el ejercicio de la sabiduría. El sólo afán de saber encierra deleites maravillosos por su pureza y por su firmeza, y por supuesto, el saber adquirido, produce un goce mayor que el de su mera indagación. Además, la sabiduría la contiene como propio un placer que aumenta con la actividad".

La felicidad consiste en la actividad de la inteligencia según la virtud que le es propia.

De cierto tiene….” Debemos ser felices amando, a uno, a los demás y a Dios… que seas feliz de cierto….

jueves, 9 de julio de 2009

LA VOCACION DE PABLO


Es, pues, un deber urgente para todos anunciar a Cristo y su mensaje salvífico. “¡Ay de mí –afirmaba san Pablo- si no predicara el Evangelio! (1 Cor 9, 16). En el camino de Damasco había experimentado y comprendido que la redención y la misión son obra de Dios y de su amor. El amor de Cristo lo condujo a recorrer los caminos del Imperio Romano como heraldo, apóstol, pregonero y maestro del Evangelio, del que se proclamaba “embajador entre cadenas” (Ef 6, 20). La caridad divina le llevó a hacerse “todo a todos para salvar a toda costa a algunos” (1 Cor 9, 22). Contemplando la experiencia de san Pablo, comprendemos que la actividad misionera es respuesta al amor con el que Dios nos ama. Su amor nos redime y nos impulsa a la missio ad gentes; es la energía espiritual capaz de hacer crecer en la familia humana la armonía, la justicia, la comunión entre las personas, las razas y los pueblos, a la que todos aspiran (cfr. Deus caritas est, 12). Es Dios, que es Amor, quien conduce la Iglesia hacia las fronteras de la humanidad, quien llama a los evangelizadores a beber “de la primera y originaria fuente que es Jesucristo, de cuyo corazón traspasado brota el amor de Dios” (Deus caritas est, 7). Solamente de esta fuente se pueden conseguir la atención, la ternura, la compasión, la acogida, la disponibilidad, el interés por los problemas de la gente, y aquellas otras virtudes necesarias a los mensajeros del Evangelio para dejarlo todo y dedicarse completa e incondicionalmente a esparcir por el mundo el perfume de la caridad de Cristo.

S.S. Benedicto XVI (Mensaje DOMUND 2008)

Misión del cristiano = misión de Pablo = Cristo

domingo, 31 de mayo de 2009

Oración al Espíritu Santo


¡Ven, oh Santo Espíritu!: ilumina mi entendimiento, para conocer tus mandatos: fortalece mi corazón contra las insidias del enemigo: inflama mi voluntad... He oído tu voz, y no quiero endurecerme y resistir, diciendo: después..., mañana. Nunc coepi! ¡Ahora!, no vaya a ser que el mañana me falte.

¡Oh, Espíritu de verdad y de sabiduría, Espíritu de entendimiento y de consejo, Espíritu de gozo y de paz!: quiero lo que quieras, quiero porque quieres, quiero como quieras, quiero cuando quieras....

(Oración compuesta por San Josemaría en abril de 1934)

sábado, 16 de mayo de 2009

He ahi a tu madre....


¡Cómo gusta a los hombres que les recuerden su parentesco con personajes de la literatura, de la política, de la milicia, de la Iglesia!... —Canta ante la Virgen Inmaculada, recordándole: Dios te salve, María, hija de Dios Padre: Dios te salve, María, Madre de Dios Hijo: Dios te salve, María, Esposa de Dios Espíritu Santo... ¡Más que tú, sólo Dios!

¿Cómo se comportan un hijo o una hija normales con su madre? De mil maneras, pero siempre con cariño y con confianza. Con un cariño que discurrirá en cada caso por cauces determinados, nacidos de la vida misma, que no son nunca algo frío, sino costumbres entrañables de hogar, pequeños detalles diarios, que el hijo necesita tener con su madre y que la madre echa de menos si el hijo alguna vez los olvida: un beso o una caricia al salir o al volver a casa, un pequeño obsequio, unas palabras expresivas.

En nuestras relaciones con Nuestra Madre del Cielo hay también esas normas de piedad filial, que son el cauce de nuestro comportamiento habitual con Ella.

María Santísima, Madre de Dios, pasa inadvertida, como una más entre las mujeres de su pueblo. —Aprende de Ella a vivir con "naturalidad".

sábado, 4 de abril de 2009

"Haz lo que debes y está en lo que haces"

Hacedlo todo por Amor. -Así no hay cosas pequeñas: todo es grande.-La perseverancia en las cosas pequeñas, por Amor, es heroísmo. (Camino, 813)

¿Quieres de verdad ser santo? -Cumple el pequeño deber de cada momento: haz lo que debes y está en lo que haces.
(Camino, 815)

La santidad "grande" está en cumplir los "deberes pequeños" de cada instante. (Camino, 817)

Me dices: cuando se presente la ocasión de hacer algo grande... ¡entonces! -¿Entonces? ¿Pretendes hacerme creer, y creer tú seriamente, que podrás vencer en la Olimpiada sobrenatural, sin la diaria preparación, sin entrenamiento? (Camino, 822)

¿Has visto cómo levantaron aquel edificio de grandeza imponente? -Un ladrillo, y otro. Miles. Pero, uno a uno. -Y sacos de cemento, uno a uno. Y sillares, que suponen poco, ante la mole del conjunto. -Y trozos de hierro. -Y obreros que trabajan, día a día, las mismas horas... ¿Viste cómo alzaron aquel edificio de grandeza imponente?... -¡A fuerza de cosas pequeñas! (Camino, 823)

¿No has visto en qué "pequeñeces" está el amor humano? -Pues también en "pequeñeces" está el Amor divino. (Camino, 824)


P.D. Es dificil, pero vamos a intentarlo...

viernes, 13 de marzo de 2009

Amistad = para toda la vida

Hubo una vez dos mejores amigos, ellos eran inseparables, eran una sola alma.
Por alguna razón sus caminos tomaron dos rumbos distintos y se separaron.

Y ESTO INICIO ASÍ:
Yo nunca volví a saber de mi hasta el día de ayer, después de 10 años, que caminando por la calle me encontré a su madre. La saludé y le pregunté por mi amigo. En ese momento sus ojos se llenaron de lágrimas y me miró a los ojos diciendo: murió ayer... No supe qué decir, ella me seguía mirando y pregunté cómo había muerto.

Ella me invitó a su casa, al llegar allí me ofreció sentarme en la sala vieja
donde pasé gran parte de mi vida, siempre jugábamos ahí mi amigo y
yo. Me senté y ella comenzó a contarme la triste historia.
Hace 2 años le diagnosticaron una rara enfermedad, y su cura
era recibir cada mes una transfusión de sangre durante
3 meses, pero ¿recuerdas que su sangre era muy rara?, sí,
lo sé, igual que la tuya...
Estuvimos buscando donadores y al fin encontramos a un señor vagabundo.
Tu amigo, como te acordarás, era muy testarudo, no quiso recibir
la sangre del vagabundo. Él decía que de la única persona que
recibiría sangre sería de ti, pero no quiso que te buscáramos,
él decía todas las noches: no lo busquen, estoy seguro que
mañana si vendrá... Así pasaron los meses, y todas las noches
se sentaba en esa misma silla donde estás tú sentado y
rezaba para que te acordaras de él y vinieras a la mañana
siguiente.
Así acabó su vida y en la última noche de su vida,
estaba muy mal, y sonriendo me dijo: madre mía, yo sé
que pronto mi amigo vendrá, pregúntale por qué tardó tanto
y dale esa nota que está en mi cajón.

La señora se levantó, regresó y me entregó la nota que decía:
'Amigo mío, sabía que vendrías, tardaste un poco pero no importa, lo importante es que viniste. Ahora te estoy esperando en otro sitio espero que tardes en llegar, pero mientras tanto quiero decirte que todas las noches rezaré por ti y desde el cielo te estaré cuidando mi querido mejor amigo. ¡Ah, por cierto, ¿te acuerdas por qué nos distanciamos? sí, fue porque no te quise prestar mi pelota nueva, jaja, qué tiempos... éramos insoportables, bueno pues quiero decirte que te la regalo y espero que te guste mucho. Te quiere mucho: tu amigo por siempre'.

P.D. No dejes que tu orgullo pueda más que tu corazón... La amistad es como el mar, se ve el principio pero no el final. Perdoname por favor...

sábado, 14 de febrero de 2009

A veces...

A veces pienso qué hice para perderte, que fue lo que me alejo de ti. Extraño esos momentos en los que compartimos sueños, pensamientos, emociones. Esos momentos en los que mi vida tenía esa emoción, esa adrenalina, ese algo explosivo que le daba sabor a mi vida.

A veces siento que mi egoísmo, mi poca comprensión, mi lógica me hace olvidar lo feliz que fui. A veces siento que eso que tú ayudaste a construir, eso que tú pusiste de bueno en mi, ahora me consume.

A veces siento que mis ilusiones, que mis sueños, que mis pensamientos, fueron más allá de la realidad; todo eso, hoy se convirtió en una pesadilla, todo eso que alguna vez nos unió, hoy nos desune.

A veces siento que todo fue una ilusión, que lo que alguna vez nos unió, fue solo un espejismo. Dos vidas tan diferentes, dos destinos unidos, dos realidades adversas, hoy vuelven a tener esas diferencias. Hoy vuelven a ser irreconsiliables, hoy son un muro que divide, que separa, que daña.

A Veces siento que todo se perdió, a vaces siento esa sensacion de vacío, esa sensación que sucede cuando se pierde algo, mejor dicho a alguien, y que sabes que nunca lo vas a recuperar.

A veces siento que esos momentos de compañía, esos momentos en los que me rodeaba de cosas buenas, de personas buenas, no regresarán. Los extraño, extraño esas platicas, esas risas, esas emociones de hacer cosas diferentes, cosas que jamás había intentado.

A veces siento que lo mejor es alejarse. Cada vez, cada momento, cada situacion, cada platica, cada encuentro, me hacen saber que debo alejarme. Pero ¿cómo alejarse de aquello que alguna vez le hizo bien? Sería un estúpido si lo hicera. Pero también a veces siento que no debo ser egoísta, que si yo no permito un crecimiento en mi, tampoco debo impedirlo en los demás.

A veces me siento solo, solo en mi mundo, solo en mis pensamientos, solo en mis momentos. A veces desearía regresar el tiempo, regresar a esos momentos de risa, de felicdad, de diversión. Pero sé que el tiempo no perdona, sé que el tiempo es duro y no vuelve su marcha atrás; y también siento que es más duro mi corazón.

A veces ne siento herido, me siento despreciado, sin valor para los demás. A veces siento que más que agradas, estorbo; más que ayudar a la felicdad, ayudo a la infelicidad; más que alentar, desaliento. Y que trsite es darse cuenta de eso, darse cuenta de que en lugar de ser algo importante y querido por los demás, me convierto en algo de lo que la gente se aleja.

A veces siento que esa transparencia que hubo, esa luz maravillosa, esa armonía, hoy se convierte en algo negro, en algo duro, en algo en mi contra. A veces siento que jamás volverá a ser igual, que jamás volverá a ser transparente, que esa amistad jamás regresará.

A veces siento que hay puertas que se cierran y jamas vuelven a abrir. Y eso es lo que hoy pasa contigo, estoy tratando de cerrar una puerta, que si algo no lo impide, jamás volveré a abrir. Hay tantas puertas cerradas en mi pasado, tantas puertas a las cuales les he puesto cerrojo y candado, puertas que jamás he abierto, y que no quisiera abrir; que no me gustarí que pasara contigo. Y tú has ayudado a cerrar esas puertas, claro que yo también tengo mi culpa.

A veces siento... a veces pienso... a veces lloro... a veces rio... a veces necesito...

Son tantas esas veces, que no quisiera sentir, que no quisiera llorar, que no quisiera reí que no quisiera necesitar...

Y al final, a veces, quisiera que todo volciera a ser igual... a veces quisiera no necesitar, porque esa necesidad me ata, me domina, me esclaviza. Y veo, y y veo, y vuelvo a ver, que cada vez estas más lejos, cada vez me pierdo más, cada vez te pierdo más.



jueves, 29 de enero de 2009

AHORA

Es ahora la hora

de sacudir la raíz y volverla hacia el cielo,

la hora de deslizar bajo la puerta

honorable del hombre

sin balcón y sin tacha un grito débil,

bajo la del cobarde una ocasión de muerte,

bajo la del avaro una súbita

apetencia de vida,

bajo la del cínico

un pensamiento compartido,

bajo la del creyente

la verdad que repite sin saberlo,

bajo la del necio amparado en sus dogmas

un globo de color de cielo libre,

bajo la del triste un niño,

bajo la del niño toda

la luz del mundo y bajo

la gran puerta del mundo

la palabra que haga

saltar los duros goznes,

dar paso a la riada,

forzar la sombra

en su estallido el tuyo,

libertad.


P.D. Alguna vez lo lei, y quise compartirlo.