A veces pienso qué hice para perderte, que fue lo que me alejo de ti. Extraño esos momentos en los que compartimos sueños, pensamientos, emociones. Esos momentos en los que mi vida tenía esa emoción, esa adrenalina, ese algo explosivo que le daba sabor a mi vida.
A veces siento que mi egoísmo, mi poca comprensión, mi lógica me hace olvidar lo feliz que fui. A veces siento que eso que tú ayudaste a construir, eso que tú pusiste de bueno en mi, ahora me consume.
A veces siento que mis ilusiones, que mis sueños, que mis pensamientos, fueron más allá de la realidad; todo eso, hoy se convirtió en una pesadilla, todo eso que alguna vez nos unió, hoy nos desune.
A veces siento que todo fue una ilusión, que lo que alguna vez nos unió, fue solo un espejismo. Dos vidas tan diferentes, dos destinos unidos, dos realidades adversas, hoy vuelven a tener esas diferencias. Hoy vuelven a ser irreconsiliables, hoy son un muro que divide, que separa, que daña.
A Veces siento que todo se perdió, a vaces siento esa sensacion de vacío, esa sensación que sucede cuando se pierde algo, mejor dicho a alguien, y que sabes que nunca lo vas a recuperar.
A veces siento que esos momentos de compañía, esos momentos en los que me rodeaba de cosas buenas, de personas buenas, no regresarán. Los extraño, extraño esas platicas, esas risas, esas emociones de hacer cosas diferentes, cosas que jamás había intentado.
A veces siento que lo mejor es alejarse. Cada vez, cada momento, cada situacion, cada platica, cada encuentro, me hacen saber que debo alejarme. Pero ¿cómo alejarse de aquello que alguna vez le hizo bien? Sería un estúpido si lo hicera. Pero también a veces siento que no debo ser egoísta, que si yo no permito un crecimiento en mi, tampoco debo impedirlo en los demás.
A veces me siento solo, solo en mi mundo, solo en mis pensamientos, solo en mis momentos. A veces desearía regresar el tiempo, regresar a esos momentos de risa, de felicdad, de diversión. Pero sé que el tiempo no perdona, sé que el tiempo es duro y no vuelve su marcha atrás; y también siento que es más duro mi corazón.
A veces ne siento herido, me siento despreciado, sin valor para los demás. A veces siento que más que agradas, estorbo; más que ayudar a la felicdad, ayudo a la infelicidad; más que alentar, desaliento. Y que trsite es darse cuenta de eso, darse cuenta de que en lugar de ser algo importante y querido por los demás, me convierto en algo de lo que la gente se aleja.
A veces siento que esa transparencia que hubo, esa luz maravillosa, esa armonía, hoy se convierte en algo negro, en algo duro, en algo en mi contra. A veces siento que jamás volverá a ser igual, que jamás volverá a ser transparente, que esa amistad jamás regresará.
A veces siento que hay puertas que se cierran y jamas vuelven a abrir. Y eso es lo que hoy pasa contigo, estoy tratando de cerrar una puerta, que si algo no lo impide, jamás volveré a abrir. Hay tantas puertas cerradas en mi pasado, tantas puertas a las cuales les he puesto cerrojo y candado, puertas que jamás he abierto, y que no quisiera abrir; que no me gustarí que pasara contigo. Y tú has ayudado a cerrar esas puertas, claro que yo también tengo mi culpa.
A veces siento... a veces pienso... a veces lloro... a veces rio... a veces necesito...
Son tantas esas veces, que no quisiera sentir, que no quisiera llorar, que no quisiera reí que no quisiera necesitar...
Y al final, a veces, quisiera que todo volciera a ser igual... a veces quisiera no necesitar, porque esa necesidad me ata, me domina, me esclaviza. Y veo, y y veo, y vuelvo a ver, que cada vez estas más lejos, cada vez me pierdo más, cada vez te pierdo más.
